Escucho atentamente
1. Oidos sordos
Antes de comenzar con esta actividad, es conveniente hacer el ejercicio
para lograr un ambiente distendido y para que alumnas y alumnos se habitúen a este tipo de actividades.
En la dinámica que presentamos a continuación, se plantea mantener intencionadamente una serie de comportamientos para analizar las consecuencias que tienen en las personas que nos rodean.
Crearemos dos grupos. Uno de ellos permanecerá en el aula, mientras que el otro saldrá. El docente pedirá a los alumnos y alumnas que permanecen en el aula que piensen en una historia. Por su parte, dirá a quienes han salido que el alumnado que está en clase les contará una historia pero que deberán hacer oídos sordos, como si no escucharan nada (mirando hacia otro lado, al reloj, bostezando, con cara de aburrimiento...). Los alumnos y las alumnas que están en el aula desconocerán la actitud que sus compañeros y compañeras adoptarán.
Una vez que hayan terminado de preparar su historia, el otro grupo entrará en el aula y se distribuirán por parejas, formadas por miembro de cada grupo, y cada uno desempeñará su rol correspondiente. El docente intentará que el grupo que ha abandonado la clase lo haga por el mínimo tiempo posible. Para ello, deberá proporcionar consignas claras y breves al grupo que ha permanecido en clase. A continuación, detallamos varias de las posibilidades de escucha activa:
- Mirar a los ojos a quien habla, y, en el caso de la persona que esté hablando, dirigirse a su oyente.
- Actitud física y mental positiva, sonriente y cercana a su interlocutor/a.
- Respetar los turnos para hablar, no cortar ni juzgar a quien tenga la palabra.
- Lanzar preguntas para que se entienda el mensaje.
- Resumir lo indicado por la otra persona, manifestar su opinión.
- Tras el resumen, opinar sobre los argumentos esgrimidos.
- Se pueden dar opiniones propias, siempre y cuando se respeten los puntos anteriores.
Una vez finalizada la actividad, quienes han preparado y relatado la historia expresarán cómo se han sentido.
Por último, distribuidos/as en pequeños grupos, confeccionarán una lista siguiendo las directrices de la escucha activa. A continuación, harán una puesta en común entre toda la clase y colgarán las directrices en el aula como recordatorio.
[1]Ezeiza Urdangarin, B.; Izagirre Gorostegi, A.; y Lakunza Arregi, A.: Inteligencia emocional (para alumnos/as de entre 12 y 14 años). Diputación Foral de Gipuzkoa. Donostia/San Sebastián. 2008. Adaptación
2. El teléfono descacharrado
Antes de comenzar con esta actividad, es conveniente hacer el ejercicio
para lograr un ambiente distendido y para que alumnas y alumnos se habitúen a este tipo de actividades.
Se trata del juego clásico del teléfono descacharrado, pero, en lugar de decir una sola frase, deberemos relatar una historia breve. El profesor o la profesora contará este relato u otro parecido a un alumno o alumna
“«Laura y Bittor eran íntimos amigos. Un buen día, estaban jugando en un hermoso jardín, en cuyo paseo se veía un árbol centenario de enormes dimensiones. Cuando ambos estaban jugando...
—¡Mira! —exclamó Bittor— Acabo de encontrar un clavo.
—¿Qué vamos a hacer con él? —preguntó Laura.
—Lo vamos a clavar en el árbol, con una piedra. —respondió Bittor.
Dicho y hecho. Bittor empezó a clavar aquel objeto extraño en aquel tronco de manera noble.
Cuando estaba a punto de terminar su tarea, se escuchó un grito ahogado:
—¡Ay! ¡Ay! ¡Basta! —Bittor y Laura, aterrorizados por el susto, cayeron al suelo.
—¿Has oído? El árbol se ha quejado. —dijo Laura con voz débil y voz entrecortada.
—Sí, ¿verdad? —Confirmó Bittor, sin apartar su mirada del árbol.
De repente, como si de un ser humano se tratara, el árbol comenzó a hablar.
—¡Niños, no me castiguéis de esta manera! —suplicó el árbol.
Laura y Bittor comenzaron a gritar:
—¡Chicos, chicas, venid! ¡El árbol nos está hablando!
Todas las personas que estaban paseando se les aproximaron. El árbol continuaba hablando:
—Yo os proporciono sombra, belleza, oxígeno, madera y papel para que podáis estudiar...
—El árbol permaneció en silencio, y de sus ramas corrieron varias lágrimas. El árbol estaba llorando desconsoladamente.
—Por favor, yo quiero ser vuestro amigo, no me hagáis daño y aprended a quererme. —Laura, Bittor y todas las demás personas que se habían reunido allí no daban crédito a lo que veían.
Cuando el alcalde de la localidad tuvo conocimiento de lo ocurrido, ordenó instalar una valla alrededor del árbol, para que nadie pudiera perpetrar ningún ataque.
El árbol, enormemente agradecido, no paró de crecer hasta que alcanzó una gran altura. De cada una de las lágrimas esparcidas por el viento surgió un pequeño árbol, contribuyendo a embellecer el campo de aquella ciudad».
El alumno o la alumna relatará la historia a otro compañero o compañera, y así sucesivamente, hasta que todo el grupo la haya escuchado. La última persona en escuchar el relato deberá contarlo ante todo el grupo, para detectar entre todos y todas los cambios que se han producido.
A continuación, conviene...
- Reflexionar sobre las consecuencias de fiarse de la información obtenida de terceras personas y de la importancia de verificar esa información.
- Valorar las similitudes entre el mensaje inicial y el final.
- Demostrar que cada persona presta atención a un aspecto en particular.
- Extraer elementos de subjetividad.
- Encontrar otros ejemplos: en ocasiones, nos enfadamos con otras personas porque Fulano dice que Mengano dijo algo, pero no hablamos directamente con él para esclarecer lo que realmente dijo, lo que quiso decir y el porqué.
[1] Fundación Gizagune. Unidad didáctica Elkargunea (3er ciclo). Adaptación.
3. Rumores
Antes de comenzar con esta actividad, es conveniente hacer el ejercicio
para lograr un ambiente distendido y para que alumnas y alumnos se habitúen a este tipo de actividades.
Imaginemos que durante esta semana muchas personas han estado enfermas debido a un brote de gripe: cinco alumnos y alumnas están enfermos o enfermas (saldrán de clase).
El docente contará un relato con varios detalles y en voz alta, para que el alumnado que está en clase le escuche. Solicitará su atención.
Elegiremos a un alumno o alumna de manera aleatoria; saldrá fuera de clase y llamará a uno o una de quien se ha puesto «enfermos o enferma», añadiendo que ya está bien. Esta persona entrará a clase y quien ha ido a buscarle le relatará la historia ante el resto de la clase..
Quien ha escuchado la historia saldrá a buscar a otro que está enfermo o enferma, y repetirá el proceso, y así sucesivamente hasta que todas las personas hayan entrado.
Ejemplo de relato:
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El teléfono de Maider Ayer, en la segunda hora, en clase de Ciencias de la Naturaleza, desapareció el teléfono de Maider. Lo acababa de estrenar; se lo había regalado su abuela hace poco por su cumpleaños. En el teléfono guarda mucha información: música, fotos, vídeos... Tiene que aparecer. Me ha dicho que también tenía unas fotos que se había sacado con su novio... Maider sostiene que lo ha traído, y Miren confirma que ella vio que Maider lo guardaba en el bolsillo de su mochila. A continuación, se dio cuenta de que la cremallera del bolsillo estaba rota y que el teléfono había desaparecido. Tras ella se sienta Josu, pero ayer tuvo que ir al médico y en su lugar se sentó Jone. De momento, se ha suspendido la salida de mañana y reservaremos el dinero del museo para comprarle un teléfono nuevo; si no aparece, obviamente, nos quedaremos sin ir al museo. En caso de que alguien sepa algo, debe decírselo al tutor o a la tutora. |
Tras realizar esta actividad, analizaremos lo siguiente:
- Qué ha sucedido?
- ¿Cómo ha cambiado la información?
- ¿Por qué motivo?
- Lo que ha sucedido con la información tiene algo que ver con los conflictos?
- ¿Alguna vez has sido víctima de rumores? ¿Conoces a alguien que haya sido víctima de algo similar?
- ...
La falta de precisión en el lenguaje contribuye a alimentar y propagar imprecisiones, tales como la generalización, la distorsión...
Los riesgos de la generalización (siguiendo con los ejemplos):
- En nuestra clase siempre desaparecen cosas. ¿Qué cosas? ¿Cuándo?
- Todo el mundo sabe que aquí tenemos a alguien que roba, ¿todo el mundo? ¿Quién?
- Maider lo pierde todo. ¿Qué es lo que pierde? ¿Cuándo?
- Si seguimos así, no vamos a volver a organizar una salida. Así, ¿cómo?
- ¡Me sacáis de quicio! ¿Cómo lo hacemos?>
- No recuperé mi teléfono porque me tienen envidia. ¿Quién? ¿Por qué motivo?
4. Con todo detalle
Antes de comenzar con esta actividad, es conveniente hacer el ejercicio
para lograr un ambiente distendido y para que alumnas y alumnos se habitúen a este tipo de actividades.
El alumnado se organizará en grupos pequeños. Cada miembro del grupo tendrá un número (1-2-3-4-5) y se les distribuirá una imagen plagada de detalles (véanse las páginas siguientes).
Los y las alumnas con el número uno permanecerán en clase, y los y las demás abandonarán el aula. Quienes tengan el número uno observarán detenidamente la imagen durante 30 segundos, y, a continuación, entrarán quienes tengan el número dos. Los y las alumnas con el número uno describirán –a quienes tengan el dos– la imagen que han observado, con la mayor precisión posible.
A continuación, entrarán los y las alumnas con el número tres y escucharán el relato por boca de quienes tenían el número dos. Tras escucharles, entrarán quienes tengan el número cuatro y escucharán la descripción de la imagen la mano de los alumnos y las alumnas que tenían el número tres. Si se diese el caso, harían lo mismo con quienes tengan el número cinco (en función del número de participantes).
Para finalizar, el último grupo en escuchar el relato describirá ante toda la clase cómo es la imagen, y, una vez terminadas sus explicaciones, la mostrarán para comprobar hasta qué punto coincide su descripción con la imagen original.
Se pasará a valorar la actividad que han llevado a cabo:
- ¿Qué ha sucedido con la información?
- ¿Cómo se ha producido su modificación, su pérdida o su distorsión?
- ¿Es siempre correcta la comunicación? ¿Por qué motivo?
- ¿Qué es lo que podemos hacer para mejorarla? ¿Y cuando la proporcionamos? ¿Y cuando la escuchamos?
- ¿Realizamos todos y todas la descripción desde el mismo punto de vista?
- ¿Nos llaman la atención las mismas cosas?
- ¿Damos importancia a las mismas cosas?
Imágenes:








5. Una escena de la película Del revés
Antes de comenzar con esta actividad, es conveniente hacer el ejercicio
para lograr un ambiente distendido y para que alumnas y alumnos se habitúen a este tipo de actividades.
El filme Del revés nos brinda una oportunidad inigualable para hablar de los sentimientos y de las emociones. En la secuencia que hemos seleccionado, podemos ver claramente en qué consiste la escucha activa y en qué no.
Se analizarán y se describirán los personajes que aparecen en el vídeo: ¿Cómo son? ¿Qué les sucede? ¿Cómo se encuentran? ¿Qué tipo de sentimientos tienen? ¿Cómo reaccionan?
Dirección para descargar el vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=sZ_5NreO18g&t=7s
NOTA: a la hora de visualizar el vídeo, en algunas ocasiones deberemos pararlo o retroceder, para que el alumnado entienda correctamente lo que en él se explica.
Analicemos las conclusiones: a veces, la actitud de las personas que nos rodean no resultan útiles, pero en otras, en cambio, sí. ¿Qué hay que hacer para conseguirlo? Escuchar, entender, ponerse en su lugar...
6. Me hablas pero no te veo (C)
Antes de comenzar con esta actividad, es conveniente hacer el ejercicio
para lograr un ambiente distendido y para que alumnas y alumnos se habitúen a este tipo de actividades.
Objetivos:
- Comprender las claves de una buena comunicación, tanto digital como presencial.
- Entender el concepto “escucha activa” y sus claves.
Tiempo: 50 min.
Desarrollo:
Actividad sobre la importancia de la “escucha activa”. Consiste en simular que un alumno cuenta a otro un acontecimiento que de alguna manera le preocupa y lo quiere compartir.
Se establecerán 3 situaciones representadas por 3 parejas de alumnos:
- En la primera, el receptor de la comunicación actuará sin ofrecer mucha atención, más bien todo lo contrario.
- En la segunda, el receptor del mensaje realizará una escucha activa (el profesor les aportará las claves de una escucha activa).
- La tercera realizará la misma representación, pero en este caso simulará que la comunicación se realiza a través de dispositivos electrónicos, por ejemplo, a través de WhatsApp.
Pareja A: Un alumno contará a su pareja un acontecimiento importante para él y que de alguna manera le preocupa y quiere compartir. El alumno escuchante atenderá los primeros 15 segundos, después dejará de mirar a su interlocutor, se distraerá con otras cosas, le interrumpirá, le reprochará o se reirá de lo que le están contando.
Ejemplo de interacción negativa a mostrar a los alumnos/actores:
- Juan: Hola Luis ¿sabes lo que me pasó el otro día?
- Luis: ¡Cuenta! (INTERACCIÓN POSITIVA)
- Juan: Pues que me encontré en el centro comercial con Fernando, el amigo que vivía en mi bloque y se mudó a otro barrio hace un año.
Luis, distraído y mirando para otra parte:
- ¡Anda, mira qué cosas! ¿Y qué tal está? (INTERACCIÓN POCO ATENTA)
- Juan: Bien, como siempre… bueno, se ha metido en un equipo de futbol y me dijo que si me quería meter yo también
Juan, mientras hace como que lee un cómic o busca algo en el móvil:
- Vaya dos lelos, teniendo que ir a entrenar 3 días a la semana y pringar todos los fines de semana a jugar donde os manden… Como cuando os fuisteis al campamento aquel verano que luego estabais de perritos falderos del que conocisteis allí (INTERACCIÓN NEGATIVA).
Pareja B: La segunda pareja también iniciará una conversación, contando un alumno a otro un relato importante para el primero, pero en este caso, el receptor del mensaje realizará una escucha activa, es decir, le mirará a los ojos, asentirá, le hará preguntas relacionadas con el tema de conversación, es decir, se pondrá en el lugar del otro, tratará de comprenderlo, de apoyarle u ofrecerle consejos adecuados.
Ejemplo de interacción positiva a mostrar a los alumnos/actores:
- Juan: Hola Luis ¿sabes lo que me pasó el otro día?
- Luis: Cuenta (INTERACCIÓN POSITIVA)
- Juan: Pues que me encontré en el centro comercial con Fernando, el amigo que vivía en mi bloque y se mudó a otro barrio
- Luis: ¡Anda, mira qué cosas! ¿Y qué tal está? (INTERACCIÓN POSITIVA)
- Juan: Bien, como siempre… bueno, se ha metido en un equipo de futbol y me dijo que si me quería meter yo también
- Juan: Uf, yo no sé si aguantaría tantos días de entrenamiento y luego los fines de semana ir a jugar por ahí, pero si a ti te apetece me parece una idea genial. (INTERACCIÓN POSITIVA)
Tras la intervención de cada pareja iniciaremos una puesta en común en la que podremos lanzar diferentes preguntas al resto de la clase:
- ¿Cómo creéis que se ha sentido cada pareja?
- ¿Alguna vez hemos experimentado estas situaciones? ¿Cómo nos hemos sentido?
- ¿Sabemos escuchar?
- ¿Podría el emisor haber hecho algo más para captar la atención de su escuchante?
Esta actividad nos permitirá observar lo importante que es la escucha activa y cómo ésta favorece la comunicación; lo importante que es para la persona que está intentando expresarse, exponer una historia o comentar un problema, que su interlocutor le demuestre su atención y comprensión y le responda de manera adecuada.
Ahora intentaremos que el grupo piense sobre cómo sería la comunicación del ejemplo de la escucha activa a través de la red.
Pareja C: Una tercera pareja simulará una situación semejante a la primera representación, pero aparentará que la realiza a través de WhatsApp. Es decir, el primer alumno intenta contarle al segundo algo importante para él, pero el receptor responde con monosílabos porque está divirtiéndose con otro grupo de alumnos, incluso hace partícipe al resto de amigos de la información confidencial recibida.
A continuación, se pueden plantear algunas preguntas al grupo que ayuden a la reflexión y a las peculiaridades de la comunicación por medios electrónicos. El objetivo es que el grupo razone sobre lo adecuado o no de enviar cualquier mensaje por la red, la necesidad de valorar las críticas que se publiquen, de tratar a los demás como se quisiera que le tratasen a uno, sobre la necesidad de respetar la privacidad de los demás, etc.:
- A través de Internet, ¿crees que es más difícil que la persona con la que nos comunicamos comprenda lo que le estamos diciendo y se ponga en nuestro lugar?
- No ver la cara de nuestro interlocutor y no poder apreciar si muestra interés, ¿puede dificultar la comunicación?
- Si contamos a un compañero un determinado problema, a través de un chat privado, para que nos comprenda y buscar su apoyo, nos gustaría saber si comparte nuestras decisiones o por el contrario piensa de otra manera ¿verdad? pero… ¿sabemos lo que está haciendo la persona a la que le estamos contando nuestros problemas más íntimos?
- ¿Puede estar al mismo tiempo haciendo otras cosas?
- ¿Puede estar al mismo tiempo con otras personas?
El profesorado finalizará la actividad, comentando algunas peculiaridades y problemas que afectan a la comunicación digital:
La falta de empatía. Al no tratar cara a cara y no ver claramente a su interlocutor y sus reacciones muchas veces los usuarios no se dan cuenta de que tras la pantalla hay una persona.
La falsa sensación de anonimato que proporciona la Red. Muchos usuarios creen que en Internet cualquier cosa que se haga es anónima y que no se le podrá relacionar con sus actos. Esta sensación se basa en parte en ignorancia sobre la informática y en parte a que escribe desde un lugar en el que nadie más sabe lo que ha escrito o hecho (está en su habitación y cuando vuelve con sus familiares nadie sabe lo que ha hecho).
La ausencia de lenguaje corporal, entonación y matices. Obviamente se reducen las vías por las que mostrar lo que realmente se quiere decir, por lo que se pueden dar muchos malentendidos.
La alta probabilidad de malentendidos. En relación con lo anterior.
Selección del entorno y polarización de opiniones. En Internet crear y eliminar relaciones es muy fácil, por lo que se selecciona el entorno y se suele acabar rodeado de gente que opina como uno mismos. Además, muchos servicios muestran prioritariamente las publicaciones de aquellos contactos con los que se interactúa más, que también suelen opinar como uno mismo. El resultado es que el entorno está seleccionado para parecerse a uno mismo y las opiniones se polarizan porque se desconoce la diversidad de opiniones existente.
Búsqueda de posicionamiento social. En Internet, al igual que en el mundo offline, existe una gran tendencia a tratar de posicionarse socialmente al interactuar con otros. Esta tendencia es especialmente importante entre menores de edad que se encuentran inmersos en la búsqueda de su lugar en la escala social. Además, los servicios de Internet están en constante construcción, por lo que esa hipotética escala social o jerarquía entre sus usuarios también está en constante batalla. Esto puede llevar a una mayor agresividad y deseo de escalar en la misma.
Componente depresivo o de frustración en las redes sociales. Por lo general la gente comparte en redes sociales los aspectos más positivos de su vida, mientras que los negativos son relegados. De este modo, los usuarios que centren su socialización en las redes sociales pueden comparar su realidad (con aspectos positivos y negativos, dentro de la normalidad) con la “supuesta realidad” de sus amigos (plagada de grandes y felices momentos), teniendo esto un efecto negativo y depresivo o de frustración.
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[1] Internet Segura for Kids (IS4K). Programa de Jornadas Escolares 1.0. “Netiqueta: comportamiento en linea”. Adaptada