Un momento de relax

1. Las tres puertas

En ocasiones, hacemos daño a las demás personas sin quererlo. ¿Cómo podemos saber si hacemos daño con lo que decimos?

Nos podemos plantear las siguientes tres preguntas para saber si es pertinente lo que vamos a decir:

  • ¿ES CIERTO?
  • ¿ES NECESARIO?
  • ¿ES AGRADABLE?

Es innegable que, en ocasiones, hablamos sin pensar. Vamos a reflexionar sobre este aspecto: resultará interesante advertir al alumnado que es conveniente pensar antes de hablar, sobre todo cuando nos enfadamos.

Les pediremos que den ejemplos sobre cómo hablamos cuando nos encontramos enfadados o enfadadas y cómo hablamos cuando estamos alegres y relajados y relajadas. Qué tipo de lenguaje empleamos en una situación y en otra, y qué impacto tiene en las demás personas.

[1] Kaiser Greenland, S. Juegos mindfulness. Mindfulness y meditación para niños, adolescentes y toda la familia. Móstoles: Gaia Ediciones. 2017.

2. La nube

Túmbate de la manera más cómoda posible. Lleva las manos sobre el abdomen y respira hasta tres veces.

A continuación, imagina que estás tumbado y tumbada sobre el césped, en un bonito parque mirando hacia el cielo. Hay nubes blancas, cada una diferente de la otra... Debes seleccionar la que más te gusta, y esa será tu nube. Imagínate que, tras subir al cielo, te sientas sobre ella para viajar por el universo. Puedes viajar hasta donde quieras. ¿Qué es lo que ves? (Otros planetas, estrellas, cometas...).

Esa será la nube que te proporcione relajación, a la que podrás subirte en cualquier momento para viajar donde quieras, si quieres, si lo necesitas... Y si lo deseas, podrás invitar a cualquier persona a que viaje contigo.

Sigue viajando...

Respira de manera pausada. Cuenta hasta tres respiraciones, y deja la nube en el cielo. Otra vez estás sobre el césped... Despídete de tu nube. ¡Hasta la próxima!

Abre los ojos.

Hemos terminado, ahora estás muy relajado y relajada

LA NUBE

3. El secreto del corazón

Se necesita un espacio tranquilo para relajarse, sin que nadie nos moleste. Hay que tratar de permanecer en silencio. Para relajarnos, podremos recurrir a diferentes técnicas; una de ellas podría ser sentados y sentadas en clase, con la espalda erguida, los brazos sobre los muslos y los ojos cerrados.

Para relajarse, es necesario mantener una respiración profunda y sosegada. También debemos relajar la mente. Ha de procurarse dejar que los pensamientos fluyan de forma calmada y libre, sin bloqueos. Una vez finalizada la sesión de relajación, se realizará una respiración profunda, se abrirán los ojos, se moverán lentamente brazos y piernas, se estirará el cuerpo y, sin movimientos bruscos, nos levantaremos lentamente.

EL SECRETO DEL CORAZÓN