Momento de sintonía

  Tres minutos de respiración

En el día a día, hacemos las cosas sin tener en cuenta cómo estamos, qué sentimos, qué pensamientos tenemos en esos momentos; y esos sentimientos y pensamientos condicionan nuestros comportamientos y decisiones. Es conveniente tomarse algún tiempo para detenernos y tomar conciencia de nuestra situación emocional, para que, en la medida de lo posible, nuestro comportamiento favorezca nuestro bienestar y el de los miembros del grupo. Para eso, ¡la clave es entrenar! .

 

OBJETIVO

  • Conectar con las propias emociones y pensamientos y nuestro cuerpo a través de la respiración. 

DESARROLLO

Se necesita un lugar tranquilo para relajarse, un lugar donde nadie nos moleste; hay que intentar guardar silencio. Las posturas de relajación pueden ser muy variadas; por ejemplo, sentarse en la habitación con la espalda recta, los brazos apoyados sobre los muslos y los ojos cerrados.

Para relajarse es imprescindible mantener una respiración profunda y tranquila. Los alumnos y las alumnas se centrarán en las partes de su cuerpo, comenzando por los pies y subiendo hacia arriba. En cada parte del cuerpo, comprobarán si esa parte está en tensión, y si es así, le ordenarán relajarse. Harán lo mismo con los brazos, hombros, cuello y cabeza, y liberarán sus tensiones. Finalmente, y tras analizar todas las partes del cuerpo, se centrarán en la respiración.

Cuando termine la sesión de relajación, respirarán profundamente y abrirán los ojos mientras estiran los brazos.

DURACIÓN

  • 5 minutos

RECURSOS